Técnicas de encriptación para proteger nuestra privacidad

La encriptación consiste en cifrar textos o información de tal forma que solo el emisor y el receptor conozcan el mensaje. Al encriptar la información conseguimos proteger la privacidad de los datos que esta incluye.

Si encriptamos la información conseguimos que esos datos no estén a la vista de terceros, por lo que al no ser accesibles evitamos problemas de privacidad y amenazas de ciberdelincuentes. Lo que no se ve, no se puede compartir y de este modo no puede ser subido a la red sin nuestro consentimiento. Si hacemos uso de la encriptación nos ahorraremos el tener que borrar de Internet aquello que no queremos que aparezca. Es el más vale prevenir que curar.

Desde la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) nos animan a hacer uso de la encriptación y nos enseñan distintas técnicas de cómo hacerlo.

Principios básicos de la encriptación

Antes de ver las técnicas debemos de entender que toda encriptación debe cumplir cuatro requisitos básicos: privacidad (solo personas autorizadas pueden acceder a la información sin encriptar), integridad (el receptor debe poder comprobar que la información original no ha sido alterada en la comunicación emisor receptor), autentificación (emisor y receptor deben poder comprobar la identidad de cada uno de ellos) y no repudio (ni emisor ni receptor pueden negar a posteriori que ha habido esta comunicación).

Tipos de encriptación

A la hora de encriptar una información se pueden utilizar dos tipos o sistemas de encriptación:

Encriptación simétrica

La clave para cifrar el mensaje y descifrarlo es la misma y es conocida por emisor y receptor. Esta técnica es mucho más rápida, pero es más insegura debido a que se debe comunicar la clave y en esta comunicación puede haber filtraciones

Encriptación asimétrica

En esta se utilizan dos claves, una pública que se comparte con las personas que quieres que te manden un mensaje, y otra privada que solo conoce el interesado. La clave pública está conectada con la privada. Con la pública el emisor encripta el mensaje que solo puede descifrarse con la clave privada que conoce únicamente el receptor. Este sistema es más lento, ya que requiere de más acciones, pero es más seguro, ya que la clave privada no es comunicada.

Estas claves solo pueden ser accesibles para las personas que estén autorizadas a conocer y tener acceso a la información encriptada. En el cifrado simétrico cuantos más usuarios hay, se necesitan un mayor número de claves. En el asimétrico el número de claves necesarias para un mayor número de usuarios no es tan alto.

encriptación asimétrica

Ejemplos de encriptación

Un ejemplo de encriptación asimétrica lo vemos en la navegación segura que utiliza el protocolo https. Como explica la OSI “cuando un navegador inicia una sesión de este tipo con el servidor web, este envía la clave pública al navegador y se lleva a cabo un SSL Handshake, también conocido como saludo, entre el navegador y el servidor. Una vez que la conexión segura se ha iniciado y aceptado, el navegador reconoce el link y lo muestra como seguro, ya sea mediante una barra verde o un candado dependiendo del tipo de certificado que se use”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *